SPECULUM

Recuerdo el momento en que nació esta octava como si hubiese sido hoy mismo. Pues un sentimiento amenazó con hundirme en las frías y oscuras profundidades de la tristeza. Allí donde ponía la atención, la creación me devolvía una solitaria sensación de derrota. 
Y aquella emoción que padecía, lejos de desvanecerse, me aprisionaba en un estado de soledad profunda y melancólica que se reflejaba en mi semblante, doblegando mi espíritu y cercenando mi voluntad. 
Pero he aquí que sabiéndome vencido, una sutil pero aguda energía de enfado conmigo mismo inició un camino de búsqueda que me llevaría a vencer la tristeza. Una aventurera rebeldía que me impulsaría a enfrentarme a mis temores y a la irritable sensación de derrota. 
Así pues, inicié paso a paso un camino particular que cada uno debe encontrar por si mismo y que aquí hoy presento, pues no fue más que andándolo que sus secretos se manifestarían ante mis ojos, como el mapa de un tesoro que me guiaría hasta su destino. Y como aquel niño del fantástico relato, tenía la certeza de que el invisible sendero se mostraría ante todo aquel que realmente lo necesitara encontrar. 
De una auténtica convicción de que estamos unidos y que la suma de las partes hacen al todo, nacería esta película coral. Gracias a los que aún desconociéndolo o a sabiendas, son parte y plasman su huella, dejando generosas migas de pan que nos guían a todos hasta su conclusión. Que la disfruten. 
 Tridi


Sektorl

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