PINITOS (II)


El universo consciente, Dios, el Uno, el Todo, el Absoluto o como quieran llamarle, crea mediante su voluntad y la palabra (sonido), todo lo conocido (materia) que en realidad es energía, a través del código fuente de la creación, los fractales u octavas…De este párrafo deducimos que mediante la voluntad y la palabra (sonido) el Do crea la materia (energía condensada) mediante las octavas, que se propagan por el universo por medio de la luz, y la vida consciente (el SER) produce el choque para que esta mantenga su rumbo y todo suceda de forma impecable» LO


La palabra (sonido) es la herramienta de creación del Do, y también la herramienta que se utiliza en el manejo de las energías externas, pues el “verbo”, del latín Verbum (Logos o Palabra) es la manifestación física de la voluntad del Do. En el primer versículo del evangelio de Juan, se lee: «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios» traduciéndose esto como: “En el origen era la voluntad y la voluntad era con Dios, y la voluntad era Dios”. La palabra voluntad proviene del latín voluntas, voluntātis del verbo volo “poder”, y del sufijo tas, tatis “dad o idad” en castellano, y significa literalmente “poderidad” o poder supremoTenemos pues finalmente que “En el origen era el poder supremo y el poder era con Dios, y el poder supremo era Dios” La palabra es el poder supremo del Do y por consiguiente, también nuestro poder. Por eso somos la única especie en el planeta que la utiliza, porque somos la forma de vida elegida para albergar consciencia, y por lo tanto, el poder de crear con la palabra (verbo) cuando logremos obtenerla y utilizarla de forma correcta.

Si bien todas las lenguas tienen su poder, por eso se usa la neurolingüística para la manipulación de masas (medios audiovisuales, gráficos, televisivos, etc), hay algunas que son las más poderosas a la hora de manejar los campos mórficos. El mayor de los Amasterdamos JJC, hablaba varios idiomas, entre ellos el arameo, hebreo, latín e Irdim. Según que “milagro” necesitaba ejecutar, usaba uno u otro idioma, pues cada una tiene su utilización específica, ya que, al desconocerse el verbo original, fuera del Irdim no hay lengua general que abarque todo el abanico de posibilidades “mágicas”. Las lenguas muertas son las más eficaces por encontrarse más cerca del verbo original, pero en la actualidad se usa el hebreo y el latín como herramientas ejecutoras para el manejo de las energías externas, pues tanto una como otra eran utilizadas por JJC y por consiguiente tienen su aval jerárquico.  

El aprendiz de mago necesita si o si la herramienta del verbo y los pases para practicar su magia, pero luego, cuando ya maneja las energías externas de forma fluida, solo necesita la intención y el propósito, pues el idioma que utiliza es el mismo silencio, ya que le permite mediante la intención y el propósito, nombrarlo sin nombrarlo. Por eso siempre digo que dicen más mis silencios que mis palabras, porque en los silencios está el verdadero verbo, la magia ejecutora que les permite ejecutar el trabajo y expandir sus consciencias. 

Un Alto Mago puede conceder el poder de la palabra a sus discípulos para experimentar o entrenar, pero no es un poder real del aprendiz, sino que usufructúa el de su maestro y, por consiguiente, este es responsable de cómo utiliza el aprendiz dicho poder y pagará las consecuencias de los errores del aprendiz si este no lo utiliza de forma correcta. Igualmente, ningún aprendiz que no haya logrado cierto estado de consciencia logrará utilizar ese poder por más que lo intente, pues es condición excluyente en las leyes de las energías externas que así sea. Viendo esto podemos ahora cerrar este artículo con la primera ley de la entropía:

1ª) El manejo de las energías externas es directamente proporcional a la consciencia e inversamente proporcional a la inconsciencia. A mayor consciencia mayor orden, y a mayor inconsciencia, mayor desorden.

BONUS TRACK


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