BONUS TRACK

Justo anoche estuve pensando sobre este tema que desarrolló Helimer y que se debatió en los comentarios del último artículo de visión remota. Creo que hay una gran confusión en este asunto y me gustaría aclararlo desde el análisis de las energías involucradas. Voy a intentar exponer mi visión subjetiva de todo esto a ver si ayuda a aclarar el panorama general de este tema de la caída y liberación de un sistema y como lograrlo de forma efectiva y sin daños colaterales. Antes de continuar tendrían que volver a repasar artículos como “el paradigma como formador de arquetipos” para poder seguir el análisis y desarrollo de forma correcta. 


Cualquier estructura física como un edificio, puente, estadio, etc., tienen un diseño especifico y calculado minuciosamente por arquitectos e ingenieros para que la misma estructura pueda distribuir las fuerzas y energías de forma adecuada y no solo puedan soportar su propio peso, sino también las fuerzas y energías de su función, sean estas internas de la propia estructura o externas como la de sus usuarios o de la naturaleza. La distribución de fuerzas tiene que ser equitativa y distributiva entre cimientos, base, columnas y estructura.


Las estructuras sociales funcionan igual que las estructuras físicas, así que para demoler una estructura social hay que conocer como fue diseñada y construida, cuáles son sus columnas principales y cuales sus secundarias, cuáles son sus puntos de apoyo, sus puntos flotantes y cuál es la composición de sus elementos. Una vez hecho el trabajo de ingeniería social detectando todo esto, recién se puede demoler de forma correcta y sin daño colateral ese sistema. El problema es que el sistema actual cabalista fue modificado en 1947 y se reemplazaron las columnas por un sistema de bloques sólidos como en una pirámide, entonces no hay manera de poner las cargas y que todo el sistema caiga como un edificio, sino que hay que estudiar nuevamente cual bloque de la pirámide hay que demoler para que toda ella se derrumbe por su propio peso sin una detonación controlada.


Las columnas principales del sistema cabalista antes de ser modificado en 1947 eran tres, la religión, la economía y la política. Las columnas secundarias eran sus componentes. En el caso de la religión, los componentes son las creencias religiosas (judaísmo, catolicismo, islamismo, cristianismo, etc.) En el caso de la economía son sus mecanismos económicos (dinero, finanzas, banca, etc.), y en el caso de la política son las ideologías políticas (capitalismo, comunismo, nacionalismo, socialismo, etc.) Esta sumatoria de partes hacían a la totalidad del sistema o “edificio social”. El peso del sistema recaía en estas columnas primarias que se distribuía en las secundarias hacia toda la estructura social de forma desigual, dinamitando una columna todo el sistema caería pues la proporción del peso era directamente proporcional a cada columna y sus componentes. ¿Qué quiero decir con esto? Que la división de la religión, economía y política no era equitativa.  Cuando se modifica el sistema de columna a bloques se logra distribuir las fuerzas de forma equitativa a todo el sistema, siendo la carga de fuerzas inversamente proporcional a los bloques, a mayor cantidad de bloques, menores fuerzas soportan las partes, por consiguiente, la demolición es imposible pues habría que dinamitar todos los componentes (sujetos) de la sociedad para que caiga el sistema (objeto), pues no hay objetos, sino sujetos que la mantienen en pie por convicción o por duda, inseguridad o inconsciencia (idiotas útiles). 


¿Cómo derrumbar una pirámide con miles de bloques? Socavando el bloque donde se asienta la estructura, o sea, la base de los cimientos. ¿Cuál es la base de los cimientos cabalistas? La mentira ¿Cuál es la mayor de las mentiras? Su sufrimiento. ¿Cómo socavamos el sufrimiento? Esa es la pregunta correcta. Mi opinion subjetiva de este tema es que solo creando consciencia podremos socavar el sufrimiento, pues nadie que sea medianamente consciente puede ignorar la mentira cabalista. Todo lo demás es banal, pues ya no existen columnas que podamos demoler para que el sistema caiga de forma correcta y sin posibilidad alguna de ser reconstruido. 


“…Comenzaron por la utilización del sufrimiento como herramienta de protección, levantando la falsa bandera de ser un pueblo débil y maltratado, utilizaron como escudo de sufrimiento el falso holocausto de seis millones, que repitieron una y otra vez en todos los tiempos de la historia que tuvieron oportunidad. Miles de judíos supuestamente murieron masacrados en Egipto por el faraón, seis millones murieron en el holocausto judío de la primera guerra mundial, seis millones murieron en el holocausto judío de la segunda guerra mundial, y seis millones morirán seguramente en el holocausto judío de la siguiente guerra mundial si la hubiese, pues, seis millones es su número, el número de la bestia judía, el número 666…” SIN ANESTESIA


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