LA HISTORIA DE LA HISTORIA

Poco y nada se ha hablado en este espacio sobre la historia de la historia, aquella que inicia antes de la creación que conocemos con los pasus, manus, lhulus, lumanus, etc. Hemos nombrado y hablado en alguna oportunidad de Atlántida, Lemuria, Mu, Pangea, pero con muy poca información al respecto. Creo que ha llegado el momento de profundizar en el tema y narrar que fue lo que pasó antes de la era pre-Adámica, inmediatamente después de la terraformación de los jardineros (Logos). Recomiendo antes de comenzar la lectura o relectura de los artículos correspondientes para después sumergirnos en las aguas de la historia más increíble jamás contada, la historia de Tiamat, la historia de la tierra antes que sea nuestro mundo, cuando Pangea era la diosa de las aguas secas y Kumar de las tierras profundas.

“…Después vemos la faja de asteroides, que son los restos de uno de los planetas que estaba cerca de marte y que se llamaba Traya de Maldek. La Humanidad de Maldek usó la fuerza termonuclear y las fuerzas cósmicas haciendo mal uso de ellas, no hizo caso al llamado y al ofrecimiento de la jerarquía espiritual de los mundos superiores para que abandonaran los intentos destructivos, pero por la ambición egoísta y el deseo tener poder, destruyeron su planeta volándolo en millones de pedazos. Unos restos de este planeta quedaron girando alrededor del sol, en la órbita que tenía Maldek que son el actual cinturón de asteroides…”

Nuestra historia comienza cuando Maldek aun existía. Era la civilización mas desarrollada del sistema Rawak, una civilización tipo 2 que dominaba su principal fuente de energía, la del núcleo de punto cero del interior del planeta. Estaban a la altura de los Cilic, Anunnakis, Corteum y Xenesis, es más, formaban parte de la Traya, del sánscrito त्रयं tráya (tres) de Maldek, uno de los planetas Anunnaki junto con Nibiru (no es el nombre real pero significa lugar que cruza el océano o lugar de transición del océano) y otro del que todavía no hemos hablado pero que está en los relatos babilónicos de Zecharia Sitchin.

En ese entonces el tercer planeta del sistema Rawak era conocido como Tiamat que significaba “agua”, pues Tiamat era la diosa del «mar salado» según la mitología babilónica. Este astro en esa época no estaba terraformado, solo había agua y una porción de tierra, el 30% del planeta que llamaban aguas secas, por tanto, su único continente, luego conocido como pan(todo) gea(tierra), la diosa de las aguas secas, no estaba habitado pues sus condiciones no eran aun propicias. Mientras tanto, el mal uso de la principal fuente de energía de Maldek, comenzó a desestabilizar los ciclos máximos y mínimos del núcleo de punto cero del planeta, esto llevo a tomar medidas precautorias mientras intentaban solucionar el problema y mudaron parte de la civilización de Maldek a Odank que era habitable, pues aunque Odank tampoco estaba terraformado, si tenía las condiciones adecuadas para ser habitado, ya que poseían bases y colonias desde hacía tiempo, cuando Maldek aún era una civilización de clase 1 y comenzaron a expandirse colonizando el sistema. Debo aclarar que llamaban a los planetas y astros por el nombre de sus regentes (logos planetarios), así que Tiamat no era solo el nombre del planeta, sino también el nombre del regente del mismo.

Por mas intentos que se hicieron para reparar o estabilizar el núcleo, no fue posible hacerlo, las horas de Maldek ya estaban contadas. Sabían que su fin era cuestión de tiempo y también sabían que las demás civilizaciones lo sabían, así que, adelantándose a los acontecimientos, comenzaron el proceso de reorganizar el sistema antes que la hecatombe sucediera. Lo primero que se hizo fue mover la luna artificial de Maldek hasta Tiamat, si bien esta poseía una pequeña luna natural, los jardineros necesitaban una artificial para comenzar la terraformación del planeta.  Una vez ubicada en órbita comenzaron los trabajos en la superficie de Tiamat, mientras en el interior se construía la primera colonia maldekiana del planeta, la ciudad de Mu (Mard-Uk) que luego en la superficie sería Lemuria (la nueva Mu). El colapso del planeta no sería pronto, había tiempo para preparar Tiamat y mudar las colonias de Odank antes del impacto y los daños que ocasionaría. Según los cálculos la explosión afectaría a todo el sistema Rawak y en especial a Odank (Marte), Serticow (Jupiter), Tiamat (Terra) y todas las lunas naturales y artificiales incluida Selene.

Para cuando ocurrió la catástrofe Tiamat ya estaba casi terraformada y existían tres grandes civilizaciones, una al occidente de Pangea, otra al oriente y una tercera de la que hablaremos en su momento, las tres con flora y fauna traída de Maldek y varios lugares de la galaxia. El maíz, el trigo, el plátano, el ganado e infinidad de especies conocidas y desconocidas fueron sumadas a la biosfera autóctona para ayudar a crear un reservorio donde otras civilizaciones y especies pudieran disponer de ahora en más de ADN, habían formado una placa de Petri para todos. Fue una noche hace eones cuando ocurrió lo esperable, el aconteciendo fue tan violento que movió el eje terrestre, Pangea se fracturó y comenzó la deriva continental, la luna natural fue sacada de su orbita y la artificial recibió el imparto de cientos de trozos dejando la cara visible marcada hasta el hoy día.  La gran mayoría de restos de la destrucción llegaron mucho tiempo después, ocasionando una lluvia de meteoritos catastrófica que todavía perdura llegando a la tierra de vez en cuando en forma de meteoritos y estrellas fugaces.  La poca agua de Marte fue pulverizada y su atmósfera volatizada casi al instante, Fobos y Deimos modificaron sus órbitas, Júpiter recibió el impacto casi de lleno, pero por su gran tamaño resistió el embiste casi sin mella, no así su atmósfera que ocasionó la gran mancha roja que vemos en su superficie y golpeo duramente a varias de sus lunas más grandes como Ganimedes, Calisto e Ío que en ese momento estaban en la línea de impacto y recibieron la onda expansiva.  Los restos más grandes quedaron orbitando alrededor de Rawak como asteroides y el polvo fue atrapado por los anillos de Saturno (Ra) en recuerdo de lo que Maldek alguna vez fue, un glorioso planeta con una gloriosa civilización que ahora debía empezar de cero al perder un universo entero.

Los que sobrevivieron después de la hecatombe se refugiaron nuevamente en el interior de Tiamat y unos pocos optaron por quedarse en la superficie, pues había mucho por hacer por los supervivientes y por las generaciones futuras. Los restos de las civilizaciones occidentales y orientales aún pueden encontrarse diseminadas por la tierra, en las profundidades del mar y debajo de los hielos. Fue a partir de ese momento cuando el concilio decidió hacer los dos grandes tratados, el de Andrómeda y el PTM. También fue cuando Kumar se hizo cargo de Tiamat hasta que la nueva humanidad llegara nuevamente, por lo menos, hasta la civilización tipo 1, pero para ello deberían acelerar la evolución de la civilización y las especies de la superficie comenzando a utilizar el reservorio genético interior y exterior que quedaba en pié de la placa de Petri, dando comienzo luego a la era Adámica con las primeras intervenciones Anunnaki del Manu y el Lhulu que coexistirían en paralelo con las pre-adámicas de Maldek. Esta es solo una parte de la historia de la historia, aún queda por ver que sucedía en la superficie de Tiamat durante la terraformación.  Pero esa es otra historia, la historia pre-Muriana del Troodón y el manu original, la historia de los Forma Mundos, los Jardineros de los formatierras.

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