SELECCIONES



Estamos saturados ya de mensajes de supuestos contactados que supuestamente reciben mensajes de seres de otros planetas y que dicen que van a venir a salvar a la humanidad. 

A esos contactados les digo que yo soy del Planeta D’agostini. Y quiero conminarles a que dejéis de fumar puerros y apios, que os estáis poniendo muy, pero que muy paranoicos con eso de la evolución, la reconversión espiritual y todas esas recomendaciones, matriarcales, patriarcales y dictatoriales con las que nos estáis bombardeando continuamente. 
En mi planeta D’agostini somos muy cabezotas y nos importa un pimiento, por no decir otra cosa que empieza por C…, el pasado ni el futuro, lo que nos interesa es el presente, y somos conscientes de que -y reitero- hay muchos millones de personas que sufren todo tipo de vejaciones y penalidades, mientras que otras viven como reyes, amasando fortunas que ni un millón de sus generaciones descendientes van a poder gastar. 
Somos también conscientes que con los recursos de este nuestro planeta, si estuvieran bien distribuidos, equitativamente repartidos, habría suficiente para alimentar dignamente a los seis mil millones de d’agostinianos y todavía sobraría. Pero -y vuelvo a insistir- la ayuda no vendrá del exterior, sino de nosotros mismos, cuando nos demos cuenta y nos concienciemos de que esos seres que sufren no tienen más culpa que haber nacido en unas circunstancias determinadas y que nosotros, los que hemos tenido la fortuna de nacer en países donde se puede todavía conseguir un trabajo y un plato de comida, y hasta una vivienda (aunque ya nos están quitando a nosotros también esas necesidades básicas), no podemos limitarnos a compadecerlos -padecer con- sino que tenemos que luchar para que no padezcan y el único camino para lograr esto es la solidaridad, la hermandad, el amor, aparte de la compasión, que está muy bien cuando se acompaña con la acción. Y si todos nos unimos para fomentar la lucha en la consecución de recursos para esos millones de personas que se mueren de hambre y de miseria, y la lucha contra esos poderes megalómanos, avaros, cicateros, que no se acuerdan de los que sufren -no sé cómo pueden dormir tranquilos, si es que duermen- y sólo se preocupan de amasar fortunas pisoteando y aplastando todo lo que se interpone en sus caminos, llegará un día en que nadie podrá irse a dormir sin haber comido y sin haber dado de comer a sus hijos, y podrán decirles que a pesar de lo malos que hemos sido durante tantos años, por fin la humanidad se dio cuenta de que vivir no es sobrevivir, sino saber apreciar lo que tenemos; de que ser rico no es poseer más, sino necesitar menos; de que amar no es decir te quiero, sino demostrar a los demás que te importan tanto como tú mismo; en fin, llegará un día en que la humanidad en vez de destruirse se ayude a construirse, entonces, podremos hablar de evolución, de reconversión espiritual y de todo lo que quieran, pero con la barriga llena y disfrutando de la risa de sus hijos. 
Entonces, puede que crea en los ETs, los enviados de las estrellas, incluso -y eso es fuerte- en los reptiloides, lemurianos, y cuantos entes quieran, porque veré a mis d’agostinianos felices, y con eso cualquier cosa es importante, pero sin eso, nada importa un pimiento. 
Siento haberme puesto tremendista, pero esto me puede, tendré que volverlo a recapitular. 
Con todos mis respetos. 
José Cemec.

SELECCIONES II


Hoy Quiero reflexionar sobre este espacio virtual que todos compartimos.

La Buena Noticia es que; Desde muy joven, cuando existían por todos
lados personas que mantenían su palabra y escuchaban al otro antes de hablar; No
había vuelto a experimentar la agradable y fresca sensación de estar rodeado de
Seres amables, armoniosos y que dirimen cualquier asunto que se presente de
manera expeditiva, sin permitir que eso les afecte o modifique su estado de
ánimo.

Hace mucho tiempo que no sentía algo así, estar en un oasis donde
se que debo escuchar y seré escuchado, donde puedo compartir ideas que de estar
equivocadas se corregirán pronto ya que la intención es lo que cuenta, donde
existe alguien a quien recurrir cuando vemos que se nos complica y no
encontramos la salida a nuestros pensamientos, donde habrá ¡muchos! que estarán
prestos a dar una mano si así fuera la necesidad y el caso.

Todas estas
sensaciones que vivo y siento a diario con todos vosotros solo son posibles
porque este estado que seguirá creciendo y manifestándose cada vez mas; Fue
creado por alguien que encendió la chispa, una luz en la oscuridad, pero la
hoguera de la Consciencia del Ser la fuimos haciendo crecer lentamente entro
todos, sintiendo la energía a través de la palabra escrita cuando leemos al
Hermano, al Amigo, al equivocado también, ¡sin perder de vista que no nos
equivoquemos nosotros!, siendo cada vez más firmes en nuestros propósitos,
sintiendo que cada vez nos afecta menos todo el desastre que nos rodea, no por
indiferencia o desinterés sino por estar cada vez más protegidos y preparados
contra los incesantes ataques a nivel personal, mundano, espiritual y cualquier
otro tipo de agresión que se pueda presentar, y principalmente de aquellas
pruebas imponderables e inevitables que la vida ponga en nuestro camino, ya que
no vamos sintiendo cada vez mas firmes para enfrentar todo lo que falte.

Claro que alguno podría flaquear en cierto momento pero allí estará la
fuerza y comunión de los demás hermanos, prestos a ayudar a que quien haya caído
en una trampa, incluso de sí mismo, se levante rápidamente y siga su marcha, ¡Y
lo hará! porque su Espíritu Puro lo impulsará a seguir, esa es ¡La Fuerza!
contra lo que nada ni nadie puede; La Fuerza de la unión de seres Conscientes;
Verdaderos; Libres Y Justos,

Queridos Amigos y Hermanos esa es una de
las murallas del Templo del Ser, que habitamos por decisión y merecimiento
propios; La Comunión De Fuerzas, ¡La buena noticia! vamos a contramano de la
corriente de degradación en la que se arrastra la civilización actual; Sentimos
dentro de nuestros Corazones estar en el Camino Correcto.

Un Fuerte
abrazo. 

EugenioG

¿Te gustó este artículo? Compártelo.